![]() 03 1. Artículo del mes: ¿Qué es el yoga? 1. ¿Qué es el yoga? Swami Satyananda Saraswati Comúnmente el yoga es definido como unión: unión entre el ser limitado (jiva) y el ser cósmico (atman). Sin intención de generar más confusión, nos gustaría señalar que existe cierta anomalía en esta definición. Para que exista el deseo de unión debe primero existir un estado de separación. Y de hecho, tal separación no existe. En este mismo momento tú estas unido a la consciencia cósmica. Incluso esta afirmación no es verdadera, ya que tú eres en realidad la consciencia cósmica. Por tanto, el propósito del yoga no es el de unirte a algo, porque tu en realidad ya estás unido. Es hacerte realizar tu identidad con el Ser superior, que conozcas y armonices con la naturaleza interna de tu existencia. El yoga es definido como unión porque es vislumbrado y concebido desde la perspectiva de la vida ordinaria de cada día, en donde cada persona se siente separada, o bien no comprende la posibilidad de una existencia superior. En otras palabras, el yoga es visto como unión desde la perspectiva de la identidad personal. En un nivel más elevado de consciencia, no existe separación ni distinción entre el individuo y la consciencia. Es nuestro nivel de consciencia lo que nubla esta cuestión impidiéndonos realizar tal identificación. He aquí una bella historia india, a la que se recurre comúnmente para ilustrar este punto. El tema central de la historia es el de un elefante que está siendo sujeto desde distintas partes de su cuerpo por cinco hombres ciegos. Cada uno de estos hombres ciegos va ofreciendo su descripción del elefante. Uno de ellos, sosteniendo la cola dice: “el elefante es como una culebra.” El segundo hombre, sujetando una de las patas, clama: “No, el elefante es como un gran pilar.” “Ambos estáis equivocados”, afirma el tercer hombre, quien estaba sujetando una oreja, “el elefante es exactamente como un gran abanico.” El cuarto hombre, que estaba recorriendo sus manos por uno de los colmillos, se encogió de hombros diciendo: “este elefante no se parece en nada a las descripciones que habéis hecho; es como un cuerno.” “Estáis todo locos”, dijo el quinto hombre, que estaba tirando de la trompa del elefante, “la mejor descripción de un elefante es que es como el tronco de un platanero.” Estos cinco hombres veían el mismo elefante de cinco distintas maneras. El elefante en sí mismo no había cambiado, y si estos hombres ciegos hubieran gozado de vista hubiesen visto la razón de tan dispares descripciones; se hubiesen dado cuenta de que estaban hablando de diferentes aspectos de una misma cosa. Este es el mismo concepto que la mayoría de nosotros mantenemos con respecto a nuestra identidad. Nosotros vemos separación; nos vemos y vivimos a nosotros mismos como distintos de nuestro entorno y de las otras personas, porque somos como los hombres ciegos, que no nos percibimos como en realidad somos ni conocemos nuestro entorno como en realidad es.
Aunque existen otras definiciones en el Bhagavad Guita estas pocas son de las más importantes. Maharishi Patanjali, autor del texto clásico de yoga, los Yoga Sutras, define al yoga como “…el completo control sobre los diferentes patrones y modificaciones de la consciencia.” En otras palabras, yoga implica control sobre los aspectos conscientes, inconscientes y supraconscientes de nuestro ser. Uno se convierte en el observador de estos diferentes estados más elevados alcanzando el conocimiento completo sobre los mismos. El yoga puede ser definido como una ciencia para el desarrollo de la creatividad; como una ciencia para el despliegue de aspectos más profundos de nuestra personalidad; como la ciencia del ser; como la ciencia de la consciencia. En realidad, la definición de yoga será quizá un poco distinta para cada practicante, ya que el individuo se relacionará con su experiencia yóguica y de acuerdo a ésta explicará el yoga de diferente manera. Una cosa es cierta, cualquiera que sea la definición de yoga que se elija, las implicaciones en la vida personal son inmensas, ya que el yoga se ocupa de la esencia misma de nuestras vidas: cuerpo, mente y consciencia. Con ello en mente, dejamos al lector para que descubra su propia definición de yoga a través de su experiencia personal. Nota: Este artículo ha sido extraído y traducido del libro “A Systematic Course in the Ancient Tantric Techniques of Yoga and Kriya” de Swami Satyananda Saraswati, publicado por la Bihar School of Yoga, India.
Jala Neti es uno de los seis procesos de purificación corporal o shatkarmas desarrollados por el Hatha Yoga. El objetivo de estos ejercicios purificadores es equilibrar los tres doshas (tridoshas) o humores del cuerpo: mucus (kapha), bilis (pitta) y gas o aire (vata). La proporción equilibrada de los tres facilita las funciones fisiológicas, pero la escasez o exceso de alguno, provocará desequilibrio y dolencias en el cuerpo. Utensilio: Para realizar jala neti los yoguis utilizan un lota, un recipiente de forma parecida a una tetera. Si no se dispone de una lota, se puede utilizar una tetera, pero el embudo ha de adaptarse fácilmente a la entrada de la fosa nasal.
Técnica: Es muy importante secar bien las fosas nasales para evitar las molestias que podrían ocasionar los restos de agua salada. Para secarlas, ponte de pie y dóblate desde el tronco, asumiendo una postura horizontal, formando un ángulo recto con las piernas. Cierra una de las fosas nasales utilizando el dedo pulgar. Inspira y espira vigorosamente unas diez veces, acentuando la espiración. Repite el mismo procedimiento cerrando la fosa contraria. Por último, vuelve a repetirlo con ambas fosas abiertas. Beneficios principales: En los primeros intentos, la ducha nasal puede producir una ligera sensación de picor en las fosas nasales que desaparecerá tan pronto como las membranas mucosas se acostumbren al contacto con el agua salada. El mejor momento para realizar Jala Neti es por la mañana como parte de la higiene personal. Una vez al día es suficiente. Contraindicaciones: las personas que sufran hemorragia nasal crónica deben consultar a su médico antes de realizar la práctica.
3. Halva hindú Este es un delicioso dulce, muy fácil y rápido de preparar, además de sano. La sémola es uno de los ingredientes más corrientes del prasad, comida bendita que ha sido preparada con especial cariño y que se ofrece al final de algunas ceremonias. Se puede servir caliente para desayunar. Ingredientes: 1 taza de harina de sémola Elaboración: En un recipiente se mezcla la leche con el azúcar. Se le añade el contenido de un cardamomo pasado por el mortero y además se echan en el recipiente unos cinco cardamomos enteros (que luego se retiran), y canela en rama o en polvo. Se calienta este contenido sin dejar que hierva la leche. En otro recipiente se añade la mantequilla y cuando esté derretida, se añade la sémola, moviéndola todo el tiempo para que no se queme. Cuando tenga un tono ligeramente dorado, se aparta del fuego. En el recipiente de la leche y las especias, después de sacar los cardamomos, se añaden almendras picadas o anacardos, pasas si se desea, o cualquier otro fruto seco (aprox. 120 grs., o se calcula a ojo). Por último, se vuelca la sémola en la leche, despacio y moviendo la mezcla todo el tiempo para que no se hagan grumos. Se calienta a fuego lento la mezcla final, y cuando la sémola se despegue de las paredes del recipiente y esté hecha una masa sólida se retira del fuego. Se vacía en un molde, se arregla el contenido, repartiéndolo uniformemente y se adorna con almendras u otro fruto seco, o coco disecado. |
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